“Un trabajo hecho desde la reflexión de lo que hicimos y estamos haciendo”
EntrevistasBrigade Loco

“Un trabajo hecho desde la reflexión de lo que hicimos y estamos haciendo”

Hiolden Fiasco — 26-02-2025

“Bide Baten Esanahia” es el título que Brigade Loco han elegido para su nuevo disco. Graban, de nuevo, en los estudios Sound of Sirens, de la mano de Julen Urzaiz.

Entre él y Miguel Peral, se han encargado de la producción de un disco que consolida la propuesta musical de los guipuzcoanos. Exigentes tanto en lo musical como en lo lírico, el disco descubre a una banda inspirada, que cuida cada detalle, refina el mensaje, e invita a la inmersión emocional y reflexiva. Además, este disco viene acompañado con una trilogía visual, en formato de cortometraje, que amplía y enriquece aún más el rango de las canciones. Para hablar un poco de ello, se han prestado a responder a nuestras preguntas. Esto es lo que nos han contado.

El título de vuestro nuevo disco, “Bide baten esanahia”, casi me obliga a empezar así, mirando hacia atrás y preguntándoos qué ha significado para vosotros este camino de más de un lustro como banda.
Así es como empezamos este proyecto nosotros también. Mirando hacia atrás y viendo lo que habíamos hecho y conseguido. Con el anterior disco decíamos que vivíamos en un sueño, que estábamos “atados” a ese sueño y creemos que seguimos igual. Hablábamos sobre todo lo que habíamos conseguido; todos los sitios, personas y amigos que habíamos hecho.

Hace poco nos juntamos con los Rotten XIII y hablamos sobre todo esto. Creemos que no somos conscientes de lo que hemos hecho ni de lo que estamos haciendo. Sabemos que es la ostia, sabemos que son cosas inimaginables cuando empezamos hace siete años, pero entramos en la espiral y lo hacemos por inercia sin poder reflexionar y muchas veces sin disfrutar como deberíamos de disfrutar.

Estamos muy contentos de lo que estamos haciendo, orgullosos del equipazo que hemos construido y más que satisfechos con el trabajo realizado.

Antes de empezar a hablar en detalle del disco, me gustaría hacer una reflexión general. En mi opinión, parece un trabajo firme, complejo, lleno de matices, ambicioso y con mucha profundidad. Esa puede ser una opinión desde fuera, pero me gustaría conocer vuestra opinión desde dentro.
Lo primero muchas gracias por esa descripción del trabajo. Como bien hemos dicho antes ha sido un trabajo hecho desde la reflexión de lo que hicimos y estamos haciendo. Este proyecto empezó con unas canciones e ideas que trajo Olli (el bajista) de un viaje que hizo a América. De allí trajo la idea del proyecto y ha sido un trabajo de año y medio ultimando y centrándonos en cada detalle para sacar lo que hemos sacado.

Hemos tenido la ayuda externa de colegas que nos han ayudado a concretar y detallar más si quiera cada cosa. Y la verdad; nos alegra escuchar que estos detalles y perfecciones se noten y llamen la atención de la gente.

Habéis vuelto a grabar en Sound of Sirens de la mano de Julen Urzaiz.
Hemos vuelto a grabar con Julen y creemos que lo volveremos a hacer mientras dure la banda, hahahahaha. Nos exprime mucho, nos ayuda con la producción de las canciones y nos propones arreglillos de puta madre… ¡y nos aguanta! (que creemos que es lo más importante, hahahahhaha). La verdad que trabajamos muy a gusto con él y nos sentimos muy cómodos con él; es una gozada grabar en Sound of Sirens.

Como novedad, en esta fase de grabación hemos añadido la figura del productor. Para ello hemos contado con la ayuda del gran Miguel Peral. Es una persona que tiene experiencia en esto de la producción (aunque nosotros no lo sabíamos hasta que empezamos a currar con él, hahaha), una persona que ha tenido un grupo del rollo (Rude Pride) y además es un buen colega. Pensamos que nos podía dar otro punto de vista de las canciones y no cerrarnos en nuestras cabezonerías y automatismos que tenemos a la hora de hacer canciones. Y así ha sido. ¡Estamos la ostia de contentos!

Además, para la canción de “Ohoinak” hemos contado con la ayuda de Aitor Aldanondo, que es un amigo del pueblo, especialista y maquinón de este estilo de canciones más folkies; Ubera con el mandolín; y Dometx con el violín.

Creemos que ha sido un trabajo completo y tener a esta gente alrededor la verdad que ha sido de gran ayuda.

Es un trabajo ambicioso además porque va más allá de las canciones que encontramos en el disco. Lo habéis acompañado de un proyecto audiovisual a cargo de Beñat Goia. Se podría definir de manera simplista como tres videoclips consecutivos para tres de vuestras nuevas canciones. Sin embargo, en conjunto, dibuja algo más complejo y profundo, una trama de personajes, con ramificaciones. ¿Cómo fue la génesis del proyecto?
Así es. Queríamos darle una vuelta más a todo lo que habíamos hecho y probar cosas nuevas que para nada se nos ocurrirían hace unos años. En este proyecto le hemos dado mucha importancia a la interpretación de las canciones. Creemos que cada canción, imagen, letra… tiene que ser especial para cada un@ que la escuche y tienen que tener el significado que cada un@ le quiere dar.

Con esta trilogía queríamos hacer tres videoclips que uniéndolos crearan una historia que viéndolos por separado la gente pudiera darle un significado diferente. La metáfora de la historia completa y de cada videoclip también se pueden interpretar de forma diferente.

Por curiosidad, ¿las canciones llevan a la historia o la historia se construye antes y las canciones encajan después?
Todo este proyecto nació después de crear las canciones. Al principio, salió la idea de hacer una historia con todas las canciones, luego con cinco del CD y, después de hablar con Beñat Goia (el director del proyecto audiovisual), nos dijo que nos relajásemos y que no lo flipáramos tanto, hahahaha. Así que, después de discutir y analizar las posibilidades durante dos o tres reuniones, decidimos hacer una trilogía con estas tres canciones.

En cualquier caso, las canciones elegidas encajan a la perfección, desde esa larga intro evocadora de “Agur” hasta la caña a piñón de “Barneko disdira”.
Como bien hemos dicho anteriormente, las decidimos después de discutir en tres reuniones, hahahaha. Tenemos unas cuantas que encajaban en lo que queríamos transmitir, pero nos quedamos con estas tres. Estamos contentos con la elección, ya que la gente al escuchar el disco se puede hacer otra historia en la cabeza con las demás canciones, hahahahahha.

"Hemos querido hacer canciones más abiertas para la libre interpretación, pero cada una de ellas esconde una parte nuestra: preocupación, crítica o vivencia personal y las conexiones con el tiempo, la gente, el paisaje, el estilo de vida… son parte de nosotros"

Toda la historia gira en torno a esa frase que habla de las cosas importantes que nos pasan desapercibidas: “Tarteka gauzak ez ditugu ikusten ikusteko prest ez gauden arte”.
Así es. Vivimos en una sociedad sobre-estimulada, en una situación de presión constante producidas entre otras muchas cosas por las condiciones de vida cada vez más precarias (pérdida de derechos laborales, inaccesibilidad a vivienda, dificultades de conciliación…), ritmos de vida frenéticos, ansiedad e irritabilidad por las nubes producidas por el poco cuidado ajeno y aun menor autocuidado… Podríamos escribir mil razones.

Todo esto nos lleva a la tesitura actual donde cada vez levantamos menos la mirada de nuestros ombligos. Solo nos enfadamos cuando nos perjudica personalmente, y culpamos de todo al de nuestro lado y no al que nos pisotea. No encontramos tiempo para la reflexión y el disfrute personal y grupal, para la tranquilidad y la estabilidad. Todo esto hace que muchas veces no podamos ver lo que tenemos delante de nuestras narices.

En la historia que recorre los tres videoclips, parece que hay un único personaje, pero la abuela, los recuerdos en esa habitación, la pareja del coche, todo lo demás que se insinúa, desde mi punto de vista, revela cómo somos conexiones: con el tiempo, con la gente, con el paisaje. Gran parte de eso, se puede interpretar también en las canciones del disco, incluso más allá de las tres que se usan para el vídeo. Así lo veo yo, no sé qué pensáis.
Sí, así es. Las canciones que escribimos durante estos siete años hablan sobre las cosas que nos pasan alrededor, sobre las cosas que leemos, los sentimientos que tenemos, las preocupaciones, nuestras críticas sociales, memoria histórica…y, en este disco, seguimos haciéndolo.

Hemos querido hacer canciones más abiertas para la libre interpretación, pero cada una de ellas esconde una parte nuestra: preocupación, crítica o vivencia personal y las conexiones con el tiempo, la gente, el paisaje, el estilo de vida… son parte de nosotros.

Centrándonos ya en el disco, aunque alguna cosa hemos deslizado, me gustaría preguntaros por el orden de las canciones, porque da la sensación de que está medido al milímetro, tanto en lo musical como en lo lírico. Es como un viaje desde esa luminosidad de la intro en “Eten” hasta el carácter casi de himno colectivo de “Ohoinak”. También por esas huellas que se mencionan en la canción final y la referencia a comenzar un viaje alejándote de tu hogar en “Eten”. Igual me flipo y veo lo que no hay.
Hablando con Julen (técnico y productor del proyecto) antes de sacar todo el proyecto y cuando solamente estaban sacadas los videoclips, le preguntamos a ver cómo habían calado las canciones a su alrededor. Él nos contestaba que todavía ni había preguntado, ya que este proyecto hay que escucharlo con todas las cartas sobre la mesa; en este caso, todas las canciones en nuestros reproductores musicales.

Es un proyecto cuidado al milímetro y con detalles que son más difíciles de detectar si escuchamos las canciones sueltas. Hemos querido que todo el proyecto (audiovisual, imagen, canciones, interpretación, directo) tenga una conexión y, la verdad, se agradece mucho el reconocimiento. Pensábamos que muy poca gente se daría cuenta de la pedrada ésta, hahahhaha.

En 2023, otro compañero os entrevistó para Mondosonoro y el titular fue: “Cantamos sobre lo que nos rodea, nos molesta, nos gusta o disgusta”. ¿Qué os ha motivado para escribir las letras de este disco?
Pues lo mismo. Es verdad que nos han salido letras más introspectivas y más abiertas, pero seguimos hablando de lo mismo: lo que nos rodea, nos molesta, nos gusta y/o disgusta.

Hacemos canciones que sentimos nuestras, que significan algo para nosotros y nos es muy difícil hablar sobre cosas que no sabemos o no nos interesa. Por ejemplo, nos sería imposible hablar sobre el aborto de la gallina; aparte de porque ya hay un temazo que habla sobre ello, no somos tan especialistas para hablar sobre ello. Y esto va con todo el respeto a Manolo, que sus canciones son la banda sonora de cuando nos juntamos con los de Tafalla, hahahaha.

Da la sensación, desde fuera, de que hay un ejercicio de reflexión sobre el paso del tiempo y todo lo que eso conlleva, la nostalgia, las heridas, las expectativas, los desencantos, pero también la esperanza, la promesa…
Correcto. La mayoría de las canciones, letras e ideas comenzaron en un viaje que hizo Olli a las Américas, como ya hemos comentado. Estuvo tres meses de desconexión por el agobio y ritmo de vida que llevaba aquí y allí surgieron la mayoría de las canciones.

La situación personal y de grupo (el cambio de Mikel y Martin se maquinó en estos tres meses también) hicieron que salieran este tipo de canciones y letras.

Ya me habéis comentado de dónde vienen estas canciones y cómo habéis cuidado hasta el mínimo detalle, pero, si me lo permitís, voy a insistir, porque, desde fuera, destaca la variedad musical del disco. Siempre dentro de un género, pero con mucha riqueza: en las estructuras, la composición, la instrumentación. Hay canciones con largas intros, otras van a degüello, algunas terminan dispersándose, otras terminan de golpe, los puentes están llenos de sorpresas, las guitarras tienen distintas texturas, hay incluso contraste en algunas partes vocales… ¿Buscabais esa diversidad o es algo natural?
Fifty fifty, hahahaha. Muchas de las canciones nos han salido a la primera y han sido muy diferentes entre ellas. Pero siempre buscamos esa diversidad para que el proyecto y en este caso el disco sea diverso, se escuche a gusto y sobre todo no sea monótono. Le damos mucha importancia a esto, tanto en los discos como en los directos y, aunque para mucha gente lo que hacemos es “el mismo ruido de siempre”, nosotros estamos en nuestra burbuja, pensando que cada mínimo cambio que hacemos es un descubrimiento personal, hahahaha.

Hay además un montón de pequeños detalles a descubrir, como ya explicabais vosotros antes. Por poner algún ejemplo, lo que ya hemos comentado antes, la delicada intro de “Agur”, pero también las líneas de bajo en “Bihotza Beterik”, la tempestad rítmica en “Marinelaren Gaitza”, los violines en “Ohoinak”. ¿Habéis trabajado a conciencia estos detalles en la producción?
Sí. De hecho, teníamos llamadas del productor (Miguel Peral) media hora antes de entrar a grabar diciendo que se le habían ocurrido dos líneas de bajo en el puente anterior al estribillo de cualquier canción y que podrían resultar guapísimos, hahahaha. Así anduvimos durante 4-5 meses. Probando cada frase, cada punteo, cada riff, cada entonación… para que todo tenga una conexión y un porqué.

Creo que siempre incluís una versión en vuestros discos y aquí también. En esta ocasión, cantáis en inglés y habéis elegido el “Keep the Flame” de Jonny Gerriwelt, ¿por qué?
Seguimos con la tradición de meter un grupo referente para la banda. Lo hacemos desde el primer disco, que metimos una canción de Fiachras. En el segundo, metimos una de Neallta Fola y, para este disco, hemos elegido Jonny Gerriwelt. Las buenas costumbres no hay que perderlas.

Es un grupo que nos ha marcado mucho, que hemos aprendido mucho de ellos y que siempre serán un referente para nosotros. Es, a la vez, nuestra manera personal de rendir un pequeño homenaje a nuestros orígenes musicales y a la gran escena local de la que disfrutamos cuando éramos más chavales.

El disco sale a la calle a finales del mes de febrero, e imagino que luego queda subirse a la furgoneta y comenzar otro camino, ¿podéis anunciar ya alguna parada?
Empezamos la gira en Londres, el pasado 7 de febrero (nos vino de la ostia para calentar motores y ver la reacción de la gente con las canciones nuevas). El 22 de febrero, nos vamos a Iruña (Totem aretoa). Y el 15 de marzo, a Gasteiz, en la Jimmy Jazz, con los compañeros del cuarto de ensayo, Añube y No Limits (hay sold out y va ser un fiestón). Hay más: 21-22 de marzo, nos vamos a Zaragoza y Barcelona; 12 de abril, Bilbo (Santana); 26 de abril, Madrid; 10 de mayo, Oialume; 30-31 de mayo, EKINEZ en Bergara. Luego ya, en verano, estaremos por medio Euskal Herria y, en agosto, nos vamos al Rebellion a Blackpool… Así que… ¡sí!, ¡con ganas de pasarle la ITV a la furgoneta y arrancar hacia todos estos sitios!

Lo siento, debes estar para publicar un comentario.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.