Poner música en lugares públicos se ha convertido en la principal afición after-work de los plumillas musicales...
Poner música en lugares públicos (que no ejercer de Dj, que eso es otra cosa) se ha convertido en la principal afición after-work de los plumillas musicales. Servidor incluido. A fin de cuentas seleccionar canciones no es más una extensión natural de nuestro trabajo que, al menos para mí, consiste en dar a conocer la música que me apasiona al mayor número de gente posible y, de alguna forma, compartir la vivencia con ellos.
Al margen de que la cosa se nos ha ido de las manos y en los últimos años, con el advenimiento del MP3, la noche se ha llenado de pseudo-djs a cual más insufrible y poco imaginativo (o pasional), lo que me resulta más curioso de todo esto de pinchar es la cuestión sociológica… Decía hace poco Óscar Mulero en una entrevista que en Japón el público asiste a una discoteca a bailar a la vez que descubren cosas nuevas y excitantes, justo al contrario que en España, donde la gente sólo quiere escuchar los temas archiconocidos una noche tras otra mientras agitan los brazos como gorilas. Joan Cabot, plumilla de está y otras tantas publicaciones, comentaba aquí algo parecido…Él lo resume con un explícito “faltan cojones”.
Lo cierto es que a la hora de poner música en un bar o una discoteca nos encontramos ante un difícil dilema moral: ¿Pones lo que la gente espera escuchar una noche más para que bailen y se lo pasen bien o les presentas canciones que sabes que son tremendas y que la quinta vez que las escuchen se convertirán en temazos inapelables a costa de que ese día se aburran (y te aburras tú, por extensión) como ostras…? Me decía hace unos días otro de esta casa, Jorge Ramos, que se notaba que para mí el feedback es muy importante. Claro coño, en el momento en el que te diriges a alguien el feedback es lo más importante. Es como salir de ligoteo y que nadie te dé palique. Con la actitud sólo no es suficiente, el feedback es necesario…
Hoy intentaré responder a este dilema en el Redrum, en la Calle Palafox 1, a partir de eso de las 11. Y pondré alguna de estas canciones mientras me cobro una lucha interior. No se aceptan peticiones pero te daré un abrazo si me lo pides...